Wednesday, December 29

Blanca Navidad.

Una vez la época esperada, se hacía esperar. Los árboles fallecían, morían en forma de aterrizaje, sus hojas en el suelo. La gente cantaba, para ser escuchada y, abarrotadas, las tiendas dejaban de subestimarse. Llegó la época de cambios. Las calles se tiñeron de colores, para festejar la buena nueva. Los árboles, ya no mueren sólos, y les ganan el protagonismo, el consumismo, y el reflejo en los charcos, de la luminosidad navideña. Incluso el semáforo, se permiten el lujo de pasar desapercibido.  Las tabernas renacen y, colapsadas, acojen a miles de bebedores, en el barrio de Lalatina. Esta, es la época.







Thursday, December 16


El sufrimiento de un largo puente recorrido por una mujer. Sin causa ni motivo añora lo ya escrito, y zanjado. Busca reflejar su ánimo en una fotografía. Planta espinosa sangrante de sequedad, perdida en medio del pequeño pueblo de la Soledad. Desesperada por conseguir olvidar. Borrar todos esos versos que su alma en vano, guarda bajo llave. Una sonrisa ya desaparecida, por lujuria e inestabilidad. "Lo que sube siempre baja"; incluso la conmemorable palabra "Felicidad". Tan raramente usada en tantas ocasiones, tanto, como un mismo, felices para siempre. Los finales duros a los que estamos tan mal acostumbrados. Los constantes disgustos y lo fácil que es esconderse.



Hoy, esa mujer, salió de su escondite. Hoy, la constancia y la inestabilidad pasarán juntas, y cogidas de la mano a la historia. Hoy, se abrirá paso la indiferencia absoluta, entre la muchedumbre.

Wednesday, December 15

1.000.000.000 min.

Una vez comienzo a leer entre líneas, es un no parar. Dejando a parte rutinas; deberes o derechos. Necesidades. Comienzo a describir el mundo, lo visto más allá, de mis ojos. Comenzar hablando del tiempo, y terminar en un destino. Como el reflejo de un llanto cesado, convertido en vapor de agua; consumido.

Suficiente con mirar más allá de un ombligo, para ver lo que realmente hay detrás de todo esto... Nada.

Entre líneas no leo más que lo que quiero ver escrito. La palabra persistencia acompañada de un "Un minuto más". Cientos de los que te daría. 




Una vez te sumerges, no existe pausa alguna. Te enamora, cautiva. Esclavos de la mar, sin rumbo fijo, vagan los faltos pero libertos. Cuida los pasos en esta historia. Ojalá nunca salgas a flote, "Bajo el mar, eres feliz".

Tuesday, December 14

Mayor como ninguna.

La pequeña miraba su escultura, como a una bella obra de arte, cuyo nombre no creo poder recordar. Tanto significaba para la pequeña, que al mirar no vio más que el esfuerzo de sus sensibles manos. Gajes del oficio.
Esta pequeña soñaba con soñar, como toda personita de escasa edad. Soñaba con un mundo no complejo, encontrado poco más allá de la risa, y el construir. Construir pequeños castillos de arena, con alguien a tu lado; Alguien con manos limpias, para sanar su piel, frente a los granos de arena. 


Aquella niña no se sentía del todo infeliz. Aquella niña admiró su obra de arte como tal. Esta consistía en una montaña picuda, labrada en el mismísimo estiércol de las tierras de labor. El arte no llega más allá de dónde el Sol amanece cada mañana, despistando el reflejo de la Luna. Aquella niña, jamás podrá construir ilusiones en forma de castillos de arena, pues su mundo se encuentra sintetizado, a ilusiones escritas para otros.