Wednesday, February 2

Cepillarse los dientes, una vez al año (como todo), no hace daño.

¿Por qué nuestras sonrisas se tiñen de blanco, en los mejores momentos, cuando considero que el negro es color de gala? ¿Por qué cuando me miras a contraluz buscas brillo en mis ojos, no oscuros? 


El aparentar, es causante de que una mano, sea más que suficiente para contar,
los amigos que realmente buscan alguien diferente a ellos.
Teñir es colorear con sutileza con el fin de mejorar el aspecto original, sonreír ante la peor de las situaciones, y aspirar a que todo vaya a mejor. Corregir la almohada tachándola con rímel, olvidado la noche anterior sobre tus oscuros ojos. Colocar el paquete, la víspera del seis de enero. Susurrar palabras que siempre quisiste a gritos predicar, cual doctrina titubeante entre valores éticos y raciocinio. Búsqueda de la felicidad, y medios externos para llegar a ella, implica abuso hacia la personalidad de quién feliz, consigue bien supremo. Admirar el arte como escénico ante butacas vacías de conocimiento, y cabezas pensantes con poca inteligencia. Roer la astilla que clavada permanece allí dónde la sangre se come la cabeza por un cúmulo de cosas. Rojo es igual a pasión, por lo que pasión igualará a herida, en pequeña medida. Entonces, sonrisa blanca, ¿ha de ser llamada felicidad?
Necesito el cepillo de dientes, gracias.

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