Wednesday, January 26

Prometo no ser yo, quien te haga perder el juego; Quien dificulte tu estrategia. Tú cambiarás la hora, pero no el reloj. Harás desaparecer las nubes, pero no la lluvia. Comprenderás que el querer no es cuestión de ternura... La discusión lo hace más fuerte y compacto. Esa es la clave, que a estas alturas, aún intentas fingir. Nos fumaremos la ciudad, lo prometo, pero se acabaron las escusas. No digas nada, deja que todo surja. Cierra tu corazón a esperanzas fallidas, pues a la tercera va la vencida, y esta sería nuestra undécima. Que no te preocupe lo que piensen, lo que sienta, lo que arda... Sobreviviré. Ahora, adelántate con tu pequeña, sonreiré para vosotros. Calidez, o espontaneidad. ¿Qué quiere ver? Pregúntale. Será su ojo, quién hoy marque pautas a la causa de sus rencores. Ella nunca llegó a quererme. Tú la quisiste más a ella. Un juego de tres, un triángulo vicioso. Ella, tú, yo. ¿Quién puede más? La boca en juego, el alba en decadencia... Hoy, perder quizá sea ganar. Ella nos puede, supera... Ella es bella, musa de cámaras, y recíprocamente cámara de musas. Misas de ensueño, velos de tela. Fotografía.



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